El cinturon blanco, la aspiracion maxima.

El Karate es un difícil Arte marcial, no por el intenso esfuerzo y el e entrenamiento físico que requiere, sino por lo arduo que resulta mantener la mente alerta y pura en el sentido mas profundo. Es mantener la misma mente de cuando se dieron los primeros pasos al pisar el Dojo.


Pensemos en las primeras practicas, ¿ Esta todavía presente en nosotros la curiosidad, la admiración y sobretodo la capacidad de considerar aun lo mínimo como de capital importancia?. ¿Mantenemos el sentido claro de que es un camino hacia algo mas que una simple Técnica física?


Es posible que con el correr de los años, se haya perdido aquella mentalidad fresca que tanto nos puede dar y que están rica como para llevarnos hacia lo mas intimo del ser, a través de la constante conciencia del movimiento que se ejecuta, del “aquí” y del “ahora”.


La mente que se propone obtener un determinado logro, se auto limita y una vez alcanzada esa meta, dejara de crecer. Quien, por el contrario, resguarda la capacidad inicial seguirá hacia lo inconmensurable de su propio interior.


Cuando se es demasiado ambicioso, también se esta perdiendo la belleza de incorporar las pequeñas vivencias que hacen de la practica rutinaria toda una obra de arte. Cuando la mente se entrega por entero a su máxima aspiración, muchas veces, se sacrifican los mas elementales principios en aras de esa meta.


En la mente del que siempre tiene “un cinturón blanco”, jamás entrara la idea limitadora: “he alcanzado tal o cual graduación”.Cuando no se mantiene ningún pensamiento de logro mas que el de perfección de lo que en ese momento se esta desarrollando, estamos en el sendero correcto. Estamos en la meditación en movimiento, estamos en la belleza son limites del camino hacia lo que nos une a todos.


La mente original es infinita, hacia ella empezamos a marchar cuando por primera vez vestimos, de un modo casi ritual, el karategui, para luego saludar a pisar la “Sale del Camino”, la “sala de la Iluminación”, el Dojo. De esa ruta interior nos alejamos al establecer meta para nuestro aprendizaje.


En resumen, lo mas arduo del Karate no es lograr algo, sino sentir que siempre se entra al Dojo por primera vez…


Yuchoku Higa - Video


En el siguiente enlance se pude ver un video sel sensi Yuchoku Higa ejecutando el kata Matsumura no Passai en su dojo en le barrio de suboya en Naha, Okinawa.

Grandes Maestros - Chosen Chibana

El Maestro Chosin Chibana, nació el 5 de julio de 1885 en Shuri, Okinawa, Japón.

A los 15 años de edad, empieza el aprendizaje del Karate-Do bajo la dirección del Maestro Ankoh Itosu, hasta la muerte de Itosu en 1916.

A los 28 años de edad, por sugerencia de su maestro, fue ingresando a diferentes Doyos con el fin de aprender otras técnicas y katas similares.

A los 34 años, abre su Dojo en Shuri. Al poco tiempo, abre Dojos en Naha Asato y Mihara. Debido a su reputación numerosos karatekas llegaban especialmente del Japón para aprender con él.

En 1958, fue instructor de Karate-Do en la Policía de Shuri.

En 1960, funda la Asociación Okinawa Shorin Ryu Karate-Do.

En 1964, funda el Mausoleo del Profesor Itosu, en Naha.

En 1968, el Gobierno de Japón le otorga la Orden Imperial al Mérito Kun-Yonto, que recibe directamente del Emperador Hirohito.

El Maestro Chosin Chibana, fallece el 26 de Febrero de 1969.

Gran docente, su mayor obra fue estudiar y definir los katas que fijaron las características técnicas de los estilos Shorin Ryu, que por aquel entonces estaban muy diversificados.

Todos los principales alumnos de Chibana Sensei tales como Miyashira Katsuya, Shinzato Yoshihide, Nakazato Shugoro, Nakama Chozo, Higa Yuchoku Kinyo Kensei utilizan el kanji ko, pudiéndose leer Kobayashi-ryu (joven bosque).

Chosin Chibana Sensei fue uno de los últimos nobles que enseño karate. Esto se deduce porque el término o kanji “Cho” de Chosin, en Okinawa lo utilizaba únicamente los descendientes del rey.
Los últimos años de su vida, Chibana Sensei lo paso divulgando y enseñando karate, pero como parte integral de su educación había recibido un prolijo entrenamiento en Kenjutsu, Kyujutsu (Arquería), equitación y natación.
Entre 1867 y 1868, luego de la caída de shogunato de la familia Tokugagwa y el advenimiento de la era Menji, todos los señores feudales como así también los Samurái perdieron sus privilegios sociales y económicos. La mayoría se hundió en la pobreza entre ellos los integrantes de la familia de Chibana.

El padre de Chosin Chibana, Choson Chibana (1839 - 1919), alumno de Matsumura Sokon y compañero de Anko Itosu (1831 - 1916), saco adelante a su familia haciendo sandalias y sombreros de paja que luego vendía a los campesinos. Tan pobre era la situación que Chosin no pudo terminar sus estudios secundarios pues sus brazos hacían falta en la chacra que tenia la familia, por aquel entonces el único sustento que tenia la familia Chibana. En compensación su padre lo presento a Itosu para que lo instruya en el karate-do. Lo llevo con Itosu, no porque no supiese los suficiente de karate, sino por que era consiente de que quería tanto a su hijo que nunca lo entrenaría con la rudeza necesaria. Chibana Sensei estuvo bajo la tutela de Itosu durante más o menos 15 años transformándose luego en digno y fiel sucesor de éste.

Tal vez algún lector quiera saber como era el karate en aquella época. Por supuesto que diferente, más ¿Cuánto Diferente?; por un lado, en esos tiempos no había mucho acercamiento entre los profesores, incluso no se les llamaba profesores sino “Expertos de Karate”. Ellos se manejaban con pocos “ejercicios” (Katas), tal vez tres o cuatro. Al tener poca variedad de ejercicios o formas y debido a la repetición, su dominio era completo. Por aquel entonces el karate que Itosu heredara de Matsumura Sokon estaba comprendido por Naihanchi Shodan y los Piñan Shodan y Nidan, aparte Passai y Kushanku. Por consejo de Matsumura, Itosu termino de desarrollar los Naihanchi Nidan y Sandan y los Piñan Sandan, Yondan y Godan
.
En tres palabras, el karate que a su vez Chibana Sensei heredara de Itosu eran las series Naihanchi (3), los Piñan (5), Passai y Kushanku. Chibana Sensei a su vez, dándose cuenta que Passai y Kushanku eran difíciles de aprender por los novicios creo una simplificación de estos katas a los que denomino Passai-Sho y Kushanku-Sho (Pequeño o Chico), y los katas originalesque le fueran transmitidos por Itosu Sensei, comenzó a denominarlos Passai-Dai y Kushanku-Dai (Grande).

A su vez los alumnos mas avanzados de Chibana al tener contacto con alumnos de otros maestros, comienzan a sumar katas como Jion, Gojushiho y muchos mas, conformando el actual ymoderno Shorin-ryu.
En muchos aspectos, entre ellos el económico, la vida de Chibana Sensei
fue miserable y agotadora, recompensando solo en la satisfacción de ver recuperado su estilo en miles y miles de personas que hoy practican el Shorin-Ryu y en ser el único Okinawense profesor de karate que recibió la orden del emperador en el 4º grado (kun-yonto) por sus meritos en la enseñanza y difusión del antiguo arte del karate-do.
Heredero de la tradición Shaolin, comprendió que el arte del shorin-ryu conduce a un estudioprofundo del hombre y no se agota en su expresión moderna deportiva. El antiguo camino del Shaolin permanece aun abierto para los que quieran practicar con seriedad; es un conocimiento que no tiene principio ni fin, empieza con los ejercicios de combate y desemboca en un camino interno. Ese camino tiene un solo y gran enemigo, nuestra propia ignorancia.

A la muerte del Maestro Chibana, Yuchoku Higa crea la línea Kyudokan, Nakazato Shugoro la Shorinkan, Nakahama Chozo la Shubokan y Katsuya Miyahira la Shidokan.


Videos


No Desistas

Cuando vayan mal las cosas,
como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino,
solo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber,
pero mucho que pagar,
y precises sonreir,
aun teniendo que llorar,
cuando el dolor te agobie
y no puedas ya sufrir,
decansar acaso debas,
pero nunca desisitir.

Rudjyar Kiplin.

2009 Traditional Okinawa Karate & Kobudo World Tournament

El Torneo Mundial de Karate Do y Kobu Do Tradicional se realizo en la ciudad de Naha-okinawa los dias 14, 15 y 16 de Agosto.

El torneo se celebro en el Salón de la Prefectura de Okinawa de Artes Marciales (Okinawa Kenritsu Budokan).


El 16 de Agosto se realizaron seminarios dictados por Grandes maestros de diferentes estilos y escuelas de Karatedo y Kobudo.


* Katsuya Miyahira 10th dan Kobayashi (Shorin-ryu )
* Shugoro Nakazato 10th dan Kobayashi ( Shorin-ryu )
* Koshin Iha 10th dan Goju-ryu
* Ryuko Tomoyose 10th dan Shohei-ryu (Uechi-ryu )
* Joen Nakazato 10th dan Shorinji-ryu
* Kosei Wakugawa 10th dan Goju-ryu
* Morio Higaonna 10th dan Goju-ryu,
* Masahiro Nakamoto 10th dan Okinawa Kobudo
* Kotaro Iha 10th dan Ryukyu Kobudo
* Minoru Higa 10th dan Kobayashi (Shorin-ryu )
* Seitoku Matayoshi 10th dan Goju-ryu,
* Zenpo Shimabukuro 10th dan Shorin-ryu
* Takayoshi Nagamine 10th dan Matsubayashi
* Meitetsu Yagi 10th dan Goju-ryu
* Isamu Arakaki 10th dan Kobayashi (Shorin -ryu )
* Tsuguo Sakumoto 9th dan Ryuei-ryu
* Kiyohide Shinjo 8th dan Uechi-ryu
* Hiroshi Akamine 7th dan Ryukyu Kobudo


Ceremonia de Inicio




Maestros
Isamu Arakaki (hanshi), Yoshitsune Senaga (hanshi), Isao Shima (hanshi) and Yoshio Hichiya (hanshi).

Isamu Arakaki



Yoshitsune Senaga



Isao Shima



Yoshio Hichiya






Hacia Okinawa - By Nicocity

Mi comienzos en el karate fueron de la mano de mi padre a la edad de 9 años. El tratando de transmitirme a su manera lo que había aprendido en sus cortos años en el karate , varias veces a la semana, me hacia ir al fondo de mi casa a practicar una y otra vez unos movimientos que en ese tiempo yo no entendía que eran.


Al pasar unos meses mi padre decidió que tenia que ir a un lugar donde realmente me enseñaran esos movimientos con mucha mas profundidad. Fue en ese momento donde por primera vez pise un Dojo. Después de unos meses llego el momento de dar mi primer examen. En ese tiempo, el mismo, constituía en hacer unas simples técnicas de puños y bloqueos. Cuando llego el momento de hacerlo, yo con mi nervios, no escuche que me pidió mi profesor y entonces comencé hacer la secuencia que había aprendido con mi padre la cual después me entere que era el primer Kata que se enseña en Karate y que se suponía que no lo tenia que saber.


Al pasar los años mi padre pensó que debería cambiar de lugar de entrenamiento para que yo pueda crecer mas. En el club donde yo hacia otros deportes también daban karate y fue ahí donde empecé mi nueva etapa.

Este dojo era distinto, habían mucho hombre mayores y con cinturones de mucho colores. Todos estaban callados cuando el profesor hablaba y todos contestaban cuando preguntaba. Cada ves que uno entraba al lugar tenia que saludar y cada vez que se iba también. Yo hasta ese momento no conocía nada de eso. Fue en ese dojo donde aprendí la tradición del Karate.

Hoy en día recuerdo cuando mi padre venia mas temprano, que la hora final de la clase, solo para verme entrenar y como yo al verlo me llenaba de fuerza y de concentración solo para que el lo vea.


Al ir creciendo mi interés por las clases fueron cambiando y muchas veces no me interesaba ir a ellas. Es ahí cuando mi padre me decía que tenia que ir, ya que era una responsabilidad que tenia que cumplir. Yo en ese momento no lo entendía y muchas veces me enojaba con el.


Como todo en la vida, uno va realizando su busqueda y luego de un tiempo y por distintas diferencias deje ese lugar llamada dojo para buscar otro camino. Hubo toda una etapa de adolescencia en la cual el karate no estaba en mi. Muchas de esas cosas que me habian enseñado ya no se encontraban ahí.


Un dia ,estando ya en la universidad, caminando por ahí vi un cartel el cual decía que se dictaban clases de karate en la misma facultad. En ese momento no le di mucha importancia.

Estando en mi casa cenando con mi familia, de golpe me acorde que habia visto ese cartel y se lo comente a mi padre. Y fue ahí donde el me dijo “ y por que no lo intentas una vez mas”. Asi fue que al dia siguiente fui a ver una clase y decidi que debia volver.


Esto fue hace 7 años y hoy puedo decir que encontre mi dojo, mi sensei y mi Camino en el Karate. Me queda mucho que recorrer y MUCHO que aprender. Pero si no fuera por que mi padre me enseño/mostro esto tan bello que es el Karate, hoy no estaria completo.


En unos dias voy a realizar unas de las cosas que mas espere en mi vida, voy a conocer y entrenar en la cuna del Karate, Okinawa. Espero poder absorver todo lo posible en ese viaje y algun dia poder transmitir aunque sea un poco todo lo que me enseñaron en este corto pero hermoso camino dentro del Karate.


Arigato gozaimasu


By Nicocity

Grandes Maestros - Katsuya Miyahira

El maestro Katsuya Miyahira nació el 16 de Agosto de 1918 en Nishihara, Okinawa, Japón.

Su padre, coronel del ejército, le enseñó las bases del Karate-Do.

En 1933, cuando tenía 15 años de edad, comienza a entrenar con Ambun Tokuda y Chosin Chibana, ambos discípulos de Anko Itosu. Cuando cumple los 18 años, prosigue solo con Chosin Chibana. Miyahira también entrenaría con Choki Motobu.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Katsuya Miyahira, fue voluntario en Manchuria lo que le permitió conectarse con maestros del Kempo chino.

Terminada la guerra, regresa a Okinawa y ocupa diversos cargos dirigentes de su pueblo.

En 1949 abre su Dojo en su pueblo natal, Nishihara.

En 1953, abre otro Dojo en el barrio de Aza Goeku y, en ese mismo año, comienza a enseñar en la Universidad de Ryu Kyu.

En el año 1956, comienza a enseñar en su propio Dojo (y actual domicilio particular), en Tsuboya-Cho.

En 1958, la Federación del Arte Marcial del Japón, le otorga el título de Gran Maestro al Mérito en Artes Marciales y lo designa como Miembro Permanente del Jurado.

En 1962, obtiene el 8vo. Dan.

En 1967, obtiene el 9no. Dan, con el grado de Hanshi.

En 1969, fue nombrado Miembro Permanente de la Asociación de Okinawa Shorin Ryu.

En su escuela introdujo los ejercicios analíticos (bunkai) de los diferentes kata.

Entre sus alumnos se encuentran Shoei Miyazato, Seikichi Iha, Hiroyuki Shinkai, Seigi Shiroma, Seiken Tamanaka, Meiyu Takara, Morinobu Maeshiro, Kasei Shimabuku, Seiko Goya, Makoto Tanizoe, Yoshio Okama, Noboru Teruya, Seiichi Shiroma.




Dojo Kun - Reglas Del Dojo その道場のルール

Por Harry Cook

Una característica del entrenamiento en un dojo de karate en Japón que no se encuentra comúnmente en occidente es la práctica de recitar el kun o código ético al final de la sesión de entrenamiento. G.W. Nicol, en su libro Moving Zen: Karate as a Way to Gentleness, hace referencia a esta práctica y su lugar en el karate-do japonés:

« El Juramento siempre se recitaba con fuerza, nunca farfullado con falta de sinceridad. Igual que los movimientos llegarían a ser automáticos y los reflejos condicionados, las simples verdades del juramento también penetrarían en la mente del practicante. »

La forma del dojo kun puede variar de estilo a estilo o de dojo a dojo, pero en general los sentimientos e ideas básicas contenidas concuerdan en la mayoría de los sentidos. Mi propia experiencia se centra en el kun utilizado en los dojos de Tokyo de Higaonna Sensei (Goju-Ryu) y Kanazawa Sensei (Shotokan), donde los cinco preceptos eran idénticos pero no presentados en el mismo orden; este es también el dojo kun utilizado por la Asociación Japonesa de Karate.

En la práctica normal sería recitado después de un corto periodo de meditación (Mokuso) al final de una clase. El procedimiento común es que el estudiante más avanzado de la clase diga una línea que será entonces repetida por toda la clase hasta que la secuencia esté completada.

DOJO KUN

1. Jinkaku kansei ni tsutomeru koto.

Trabaja para perfeccionar tu carácter.

2. Makoto no michi o mamoru koto.

Ten fidelidad al buscar un camino verdadero.

3. Doryoku no seishin o yashinau koto.

Cultiva un espíritu de esfuerzo y perseverancia.

4. Reigi o omonjiru koto.

Actúa siempre con buenos modales.

5. Kekki no yu o imashimeru koto.

Abstente de un comportamiento violento e incontrolado.

En estos cinco preceptos, tenemos la esencia de una enseñanza que hace posible que el karate sea visto como algo más que simplemente un método de caos aleatorio o un moderno deporte competitivo. Esta es la moralidad que se necesita para equilibrar lo físico del entrenamiento. Es la base de lo que en Budismo se llama "acción correcta" (Samma-kammanta); ignorar las creencias e ideas contenidas en el dojo kun tendrá a la larga un efecto negativo tanto sobre el artista marcial como individuo como sobre la evolución del karate global. Vale la pena observar los preceptos individualmente:

1.) Trabaja para perfeccionar tu carácter.

Es instructivo advertir que a este ideal se le da prioridad - no fuerza, velocidad, habilidad técnica o destreza en la lucha, sino perfección del carácter del estudiante. Esto es lo el Maestro Gichin Funakoshi enfatiza continuamente en sus escritos; cuenta una historia en la que actuó como mediador entre dos pueblos enfrentados. Manteniendo la calma y actuando de manera controlada y racional Funakoshi propuso un acuerdo aceptable para ambos bandos y así la violencia fue evitada. Él consideraba esto como una prueba de que el entrenamiento de karate había mejorado su carácter y de esa forma hecho posible que encontrase una solución pacífica.

2.) Ten fidelidad al buscar un camino verdadero.

El énfasis aquí está en que el "camino" debería ser "verdadero", es decir, no debería ser un método de auto-indulgencia o debilidad. Hay muchos individuos enseñando artes marciales que afirman tener altos grados, habilidades, etc. sin ninguna justificación, por razones comerciales o para estimular sus egos. Aquí en el noreste del país (Inglaterra) tenemos un chico de dieciséis años que afirma ser tercer dan en Shotokan y tener un título de campeón mundial.

Cuando hablé con este pobre niño auto-engañado, me pareció obvio que casi había empezado a creer sus propias mentiras; era más fácil crear una fantasía que entrenar duro y algún día hacer realidad sus sueños si tiene el talento y la determinación. Este no es un problema encontrado únicamente en adolescentes auto-engañados; hay muchos individuos que yo conozco entrenando en karate que todavía se sienten muy amargos por haber estado asociados con un maestro de karate okinawense con grados auto-otorgados / monje Zen que alimentaban sus fantasías no hace tantos años. Este mismo individuo ahora vende sus mitos bajo el título de Yoga Chino; la verdadera tragedia es que tenía un alto grado de talento natural que podría haber sido desarrollado honestamente; podría haber alcanzado su sueño. En última instancia, aquellos que no tienen fidelidad al buscar un camino verdadero se convierten en las víctimas de sus fantasías.

3.) Cultiva un espíritu de esfuerzo y perseverancia.

Tradicionalmente un arte marcial o camino nunca se enseñaba o practicaba simplemente como una forma de entretenimiento o como una distracción de otros aspectos más serios de la vida, y por tanto se necesitaba paciencia si el estudiante iba a aprender finalmente todos los aspectos del arte correctamente. La aparentemente infinita repetición de técnicas, no es una barrera al aprendizaje, como algunos pensadores modernos parecen creer, pero también es cierto que semejante entrenamiento puede no ser demasiado divertido. La falta de perseverancia simplemente significa que todo progreso llegará a un punto muerto. Como el maestro de la espada Bonzo le dijo a su discípulo Yagyu Matajuro, "un hombre con tanta prisa, como la que tú tienes, por obtener resultados casi nunca aprende rápido".

4.) Actúa siempre con buenos modales.

De algún modo esto repite y enfatiza el primer precepto. Actuando con buenos modales no empeoraremos una mala situación y puede que de hecho evitemos violencia innecesaria. Sin embargo, esto no debe ser interpretado como debilidad. Gichin Funakoshi hace referencia a un incidente en el que él involuntariamente golpeó con la pierna a un convicto que se había escapado y que acabó en un pozo de la comunidad. Ayudando a la policía local a arrestar al hombre, nos cuenta,

« Sentí una profunda sensación de pena por él, hasta que los agentes me dijeron que era un recluso que se había escapado y con un amplio historial policial, y que había sido condenado por robo, atraco y violación. Entonces mi sentimiento de pena desapareció. »

Evidentemente, actuar con buenos modales debería ser un proceso recíproco, y aquí vemos la influencia de las enseñanzas de Confucio sobre el desarrollo de las artes marciales. Él escribió:

« Pagas una herida con franqueza, pero un favor con otro favor. »

5.) Abstente de un comportamiento violento e incontrolado.

Esto parece ser la paradoja suprema del karate, pero aquí tenemos la esencia de la moralidad de las artes marciales. La fuerza puede ser usada si el fin es moralmente correcto, como auto-defensa o protección del inocente. De esta forma las acciones de los monjes Shaolin al desarrollar métodos de lucha para proteger su templo o luchar con bandidos era un acto moralmente aceptable. Bajo este punto de vista, protegerte a tí mismo de un bandido que ha iniciado la violencia no es un acto censurable. Mas Oyama el gran maestro de Karate Kyokushinkai nos cuenta sobre un incidente de su vida en el que se vio forzado a matar para protegerse:

« Pero una herida que yo causé casi me condujo a abandonar el karate para siempre. Una vez fui atacado por un gangster que llevaba un cuchillo y le golpeé con un ryutoken (puño de cabeza de dragón) sobre el labio superior. Murió, dejando tras de sí a su mujer y un hijo. No fui culpable de nada criminal ya que sólo me había defendido, pero estaba profundamente apenado de que el karate, el cual nunca había querido utilizar para dañar a nadie, había conducido a la muerte. Tenía pesadillas de remordimiento sobre el destino de la familia del hombre muerto. Finalmente, anunciando que el karate se había terminado para mí, me fui a una granja en el Distrito de Kanto donde trabajé con cinco veces más fuerza y entusiasmo que un jornalero normal para ganar dinero para ayudar a la mujer y al hijo del hombre muerto. »

El dojo kun señala el camino hacia el máximo objetivo del entrenamiento, que es el dominio de uno mismo. En última instancia, la técnica como tal carece de importancia, ya que es el espíritu del individuo el que está siendo desarrollado y disciplinado. Siguiendo con seriedad las técnicas inherentes en estos preceptos simples en apariencia, el aprendiz puede empezar a progresar en el Camino de las artes marciales.

Harry Cook
Fuente: "The Dojo Kun by Harry Cook"
Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de Harry Cook]